La Navidad: ¿Un producto del sincretismo cultural?

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Si bien la mayor parte de los mexicanos se prepara para la Navidad, pocos conocen el verdadero origen de la celebración decembrina. Y así como diversas son las formas para celebrar esta fecha alrededor de todo el mundo, son también las teorías del surgimiento de dicha festividad.

La Navidad tienen diferentes momentos y diferentes representaciones, básicamente con los romanos que son con quienes inicia está vinculada al calendario gregoriano”, señaló.

Una de las culturas a la que diversos investigadores atribuyen el origen de la Navidad es la romana; pero más allá de ser una celebración relacionada con el nacimiento de Jesús, estaba vinculada con Saturno; ya que en la mitología romana Saturno era el Dios de la Agricultura, por lo que está íntimamente ligado con el solsticio de invierno.

En entrevista para Así Sucede, Juan Trejo, docente de la Facultad de Antropología de la Universidad Autónoma del Estado de México, explicó que los orígenes de la celebración navideña se remontan a la cultura romana.

“La Navidad como tal inicia en diferentes etapas de la historia y se lo debemos a los romanos pero esta fiesta de la Navidad o la Natividad tiene que ver básicamente con las fiestas a Saturno, a la figura de Saturno por parte de los romanos y está vinculada al solsticio de diciembre. La Navidad tienen diferentes momentos y diferentes representaciones, básicamente con los romanos que son con quienes inicia está vinculada al calendario gregoriano”, señaló.

A lo largo de la historia, son varias las culturas que tenían establecidas celebraciones relacionadas con el Sol. En el caso de los romanos se festejaba a Apolo y a Helios, ambos dioses vinculados al Sol. Los persas veneraban a Mitra, el dios solar.

Alrededor del año 350 d.C, el Papa Julio I pide que el 25 de diciembre se establezca como fecha para celebrar el nacimiento de Jesús. En el año 1993, durante una audiencia pública, el Papa Juan Pablo II reconoció que la celebración de Navidad el 25 de diciembre, sustituyó a una fiesta denominada “Sol Invictus”, considerada como una celebración pagana.

En México, el nacimiento de Jesús coincide con un acontecimiento importante en la mitología mexica, el nacimiento de Huitzilopochtli, dios del Sol y la Guerra.

Las fiestas navideñas como las conocemos hoy en día, son en realidad un producto del sincretismo cultural, ya que los elementos ahora considerados como indispensables, al menos en el mundo occidental, provienen de diversos países. A los escandinavos se les debe la tradición del árbol de Navidad con el que se simbolizaba el paraíso de Adán y Eva, por lo que en algunas zonas germanas y escandinavas a los árboles se les colocaban manzanas para adornarlos, o bien, velas para iluminarlos.

Hay varias representaciones dentro de la Navidad: el pesebre, el nacimiento, el árbol, la cena, la Misa de Gallo que es algo bien importante; el gallo es el primer ser vivo que anuncia la llegada de Jesús como tal y si nos damos cuenta en los pesebres se ha sustituido el gallo por otra figura”.

En México hay elementos que dan particularidad a las celebraciones navideñas, como lo son las posadas, los cánticos y los aguinaldos.

“Las posadas es una particularidad en nosotros, así como los famosos aguinaldos que en algunos lugares llaman colaciones. La colación es esa parte que se le coloca a un individuo cuando sale a trabajar y puede consumir. El aguinaldo es muy característico de México y se remonta con las posadas. Eso se lo debemos principalmente a los frailes franciscanos como un proceso de evangelización. [En las posadas] hay toda una serie de símbolos establecidos, las nueve posadas implican ese peregrinar que tiene María y José durante los nueve meses de gestación hasta el alumbramiento. Los frailes impulsaron eso y una forma de estimular a los indígenas a participar era darles regalos y consistía en meterlos en una olla, quebrarlo y representaba romper los siete pecados capitales, de ahí entonces las famosas piñatas de siete picos”, explicó.

Sin embargo, es importante aclarar que investigadores ubican la creación de las piñatas en China; esparciéndose en Europa y llegando a México con la evangelización.

Otro de los elementos indispensables para los mexicanos en esta temporada son las pastorelas, puestas en escena que representan la eterna lucha entre el bien y el mal, cuyos personajes clave son los pastorcitos, el ángel y el diablo. El estado de México cuenta con dos municipios famosos por sus pastorelas, Acolman que es considerado “Cuna de las pastorelas”, las cuales, al principio eran conocidas como “misas de aguinaldo”, tradición que surgió gracias a los frailes agustinos aproximadamente en el año de 1587. Tepotzotlán es el otro municipio que se caracteriza por sus famosas pastorelas, las cuales se representan desde hace 56 años, aunque su origen se remonta al Siglo XVI cuando llegan los frailes franciscanos e inician con la evangelización.

En México, la bebida por excelencia en temporada decembrina es el ponche que tiene sus orígenes en la época prehispánica.

“El ponche sí es una condición prehispánica, una infusión de frutas de la temporada que en el México prehispánico se consumía así, caliente, con una variedad de frutas a excepción de las cañas y manzanos, que eran propios de la temporada. Tenemos tejocotes, tenemos guayabas, tenemos piña, productos que al mezclarse es una infusión de vitamina C bien importante que se ocupaba para calmar los males provocados por el frío como tal”.

En las últimas décadas, la Navidad se ha convertido en un mero periodo de consumismo relacionado principalmente con regalos, reforzado mediante el personaje de Santa Claus. De acuerdo con el docente de la Facultad de Antropología de la Universidad Autónoma del Estado de México, esta influencia proviene del vecino país del norte con el personaje de Santa Claus que surge de la figura de San Nicolás de Bari, un obispo nacido en la Turquía meridional, quien se caracterizaba por regalar dulces y juguetes a los niños.

Aunque a los largo de los años la celebración de Navidad se ha transformado, en México sigue siendo una de las festividades más esperadas del año en la que las piñatas, el ponche, los cánticos y las pastorelas continúan dándole identidad.

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