En México más de la mitad de las casi seis millones de viviendas rentadas no tiene un contrato formal de arrendamiento, Se trata de ejercicios en donde esto se hace al margen de la legalidad, como una forma de obtener ingresos adicionales, por pequeños períodos de tiempo o Compartiendo gastos con una persona con la cual no se tiene un contrato para prestar el servicio.
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De acuerdo con Enrique Gómez, director comercial de la Asociación “comunidad feliz” Para tener certeza en el alquiler de este tipo de espacios es indispensable el que intervengan tres elementos en la operación: y seguido el arrendador o propietario de la vivienda, el inquilino y el subarrendatario, que es el nuevo inquilino del arrendatario.
Refirió que para esto se debe pactar un contrato de arrendamiento y verificar si la cláusula del reglamento interno y de la escritura constitutiva del condominio estás autorizadas para realizar este rol de ejercicios.
En el caso de que se desarrollen subarriende una propiedad sin el permiso por escrito del arrendador, el contrato podrá disolverse inmediatamente e incluso el propietario podrá reclamar por los daños y perjuicios causados.
Aclaro que en el caso de qué el inquilino permite la estancia por algunos días de un externo de manera gratuita, en este caso no se incurriría en responsabilidades por no tener fines de lucro en el procedimiento.