Conoce las cinco especies que libran una batalla para existir en el 2019

0
409

Cada año, cientos de animales están en peligro a causa del cambio climático y el impacto de la actividad humana.

Gecko de Durrell (Foto: Especial).

En 2018, dos nuevas especies, la tarántula anaranjada y del gecko de Durell, han entrado en la última actualización de la Lista Roja de Especies Amenazadas de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), organización formada por instituciones públicas internacionales y de la sociedad civil que estudia la flora y la fauna mundial y su evolución.

Según la UICN, las poblaciones de ejemplares como el órice beisa y el sapo del páramo, se han reducido drásticamente. Despedimos el año con estos animales con el deseo de que todos sigan vivos y coleando en 2019.

Tarántula anaranjada (Brachypelma baumgarteni)

Por su imponente aspecto, su característico color y el miedo que suscitan, las tarántulas anaranjadas no pasaban desapercibidas en México. Es más, hasta hace cinco años, era común verlas en la región costera de la Sierra Madre del Sur en el sureste del estado de Michoacán, donde habitan.

Ahora, resulta más complicado toparse con ellas. Según señala la UICN, al tratarse de una especie dependiente de los bosques, la actividad humana, como la urbanización y la agricultura podría ser la causa principal de su desaparición.

Asimismo, la organización también sugiere que algunas subpoblaciones de esta especie, que entró en la Lista Roja en la categoría “en peligro”, podrían haber sido devastadas por los huracanes.

Gecko de Durrell (Nactus durrellorum)

En Isla Redonda, en Mauricio, se encuentran los últimos ejemplares del gecko de Durell, una especie que ha entrado este 2018 en la Lista Roja en la categoría “vulnerable”.

En el pasado, el número de individuos de la especie ya sufrió un fuerte declive. Pero desde la década de los ochenta, las medidas de conservación para erradicar varias especies invasoras, restaurar el hábitat y administrar activamente esta especie permitieron que las poblaciones de geckos se recuperasen.

Una tendencia que se ha vuelto a revertir a consecuencia de las nuevas especies invasoras que invaden regularmente las islas del archipiélago de Mauricio y a los episodios climáticos extremos.

Órice beisa (Oryx beisa)

El número de ejemplares de este antílope africano, que vive entre los matorrales y pastizales semiáridos y áridos del nordeste del continente, ha caído en picado.

Si a mediados de la década de los noventa existían unos 26.000 ejemplares, las investigaciones más recientes cifran su población en unos 12 mil individuos.

Por este motivo, han pasado de la categoría “casi amenazada” a la de “en peligro”en 2018.

Entre las causas de su desaparición, la UICM apunta tres: la sobreexplotación, la invasión de su hábitat por asentamientos humanos y por el ganado, y el comercio de su carne, su piel y sus cuernos.

Fuente: SINC

Comentarios

comentarios