El Gobierno del estado de México reforzará la supervisión de la actividad pirotécnica mediante una coordinación entre la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), el Instituto Mexiquense de la Pirotecnia, autoridades de Protección Civil y municipios.

El secretario general de Gobierno, Horacio Duarte, explicó que la Sedena es la autoridad encargada de expedir los permisos para la actividad pirotécnica, mientras que el Instituto Mexiquense de la Pirotecnia y las áreas de Protección Civil estatal y municipales tienen otras funciones dentro de la supervisión.
Señaló que también se fortalecerá la coordinación con la Iglesia católica, debido al número de fiestas religiosas que se realizan en los municipios mexiquenses.
Indicó que, después de las fiestas patrias, comenzarán capacitaciones dirigidas a mayordomos y responsables de las celebraciones religiosas, en coordinación con las tres diócesis estatales. La primera se realizaría el 25 o 26 de septiembre en Texcoco.
El funcionario sostuvo que la actividad de los pirotécnicos no será criminalizada, pero insistió en la necesidad de que quienes la realizan cuenten con los permisos correspondientes.
“No se va a criminalizar la actividad de los pirotécnicos, pero no podemos dejar de insistir en las medidas de seguridad, en las medidas de protección civil y sobre todo en que los pirotécnicos estén legalmente autorizados”, afirmó.
Como parte de estas acciones, se solicitó a las mesas regionales y a los municipios sus planes de manejo de seguridad para la pirotecnia. Hasta el momento, alrededor de 100 municipios los han entregado. Además, se han supervisado cuatro mercados de venta de juegos pirotécnicos ubicados en Tultepec, Zumpango, Chimalhuacán y Almoloya de Juárez.
Finalmente, el diputado de Morena y presidente de la Comisión Legislativa de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil, Valentín Martínez Castillo, señaló que antes de determinar si se llama a comparecer al coordinador de Protección Civil, buscarán una reunión para revisar lo ocurrido y las medidas que deben implementarse.
“Cuando ya es una fiesta, se tiene que supervisar que se estén tomando las medidas adecuadas a fin de que se reduzca el margen de error y que no se ocasione un problema como el que ya observamos”, concluyó.


