Mexicano crea vacuna para camarón de cultivo

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El virus del síndrome de la mancha blanca (WSSV, por sus siglas en inglés) es causante de la enfermedad infecciosa más devastadora para el camarón de cultivo, ya que llega a provocar mortalidades hasta del 100 por ciento.

(Foto: Cortesía).

El amplio número de hospederos, las múltiples vías de infección, la gran velocidad de replicación del virus y su poder de propagación, son aspectos a considerar en una infección por virus de la mancha blanca, afirman especialistas en el artículo“El camarón de cultivo frente al WSSV, su principal patógeno”, publicado en 2004 en la revista AquaTIC.

Para combatir el WSSV, el doctor Jorge Olmos Soto, especialista del Departamento de Biotecnología Marina del Centro de Investigación Científica y de Educación Superior de Ensenada (CICESE), desarrolló una vacuna que consiste en una formulación en polvo que se adiciona al alimento de los camarones producidos en granjas de cultivo.

Tras haber comprobado su efectividad en laboratorio, el doctor Olmos Soto unió esfuerzos con el sector privado para impulsar la comercialización de la vacuna, con lo que se convierte en uno de los dos investigadores del CICESE que, gracias a las reformas a la Ley de Ciencia y Tecnología, publicadas en 2015 en el Diario Oficial de la Federación (DOF), pueden llevar sus innovaciones al mercado.

La investigación básica fue desarrollada en el Departamento de Biotecnología Marina del CICESE y el escalamiento, producción, formulación, presentación comercial y pruebas en campo se realizan por Adntest Laboratorios; la vacuna cuenta con diversos compuestos que ayudan a que el antídoto funcione adecuadamente, además de mejorar la digestión y asimilación del alimento.

El doctor Jorge Olmos Soto explicó que el compuesto es un bioaditivo funcional que combina la vacuna contra el virus de la mancha blanca del camarón con componentes que mejoran la digestibilidad y con ello incrementan el peso de los camarones y disminuyen el alimento que se desperdicia.

A partir de su escalamiento comercial, la vacuna ha pasado por una serie de pruebas que buscan garantizar que los resultados satisfactorios que se obtuvieron en laboratorio, se repliquen en las granjas de cultivo de camarón.

Las diferencias entre la experimentación con fines de investigación científica y la innovación comercial no solo radican en sus dimensiones, sino también en la utilización de ingredientes que garanticen la rentabilidad del producto una vez que se lance al mercado, y que además conserve su efectividad.

Olmos Soto subrayó que el hecho de que la innovación ofrezca resultados satisfactorios en laboratorio no es garantía de que funcionará a nivel comercial, donde intervienen nuevos factores de producción y uso.

En el caso particular de la vacuna contra el virus de la mancha blanca del camarón, se han enfrentado con el reto de producir una formulación altamente concentrada, estable, a un precio competitivo y lograr conservar sus propiedades después de que es sometida a muy altas temperaturas cuando se integra al alimento de camarón.

No obstante, el investigador del CICESE consideró indispensable atravesar por estos desafíos para lograr que las innovaciones en las instituciones de investigación trasciendan y generen un impacto social positivo.

Estimó que un factor esencial es la participación de inversionistas nacionales que apuesten al desarrollo de productos a partir de investigaciones científicas y que se refleje en la creación de empresas de base tecnológica donde haya cabida para la figura del innovador.

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