Mujeres mazahuas comparten el lenguaje textil para empoderar a otras mujeres

0
1436

La comunidad mazahua da a conocer el claro ejemplo del arte textil en la exposición “Lenguaje de la indumentaria femenina mazahua”, muestra que además de la elaboración de artesanías, los pueblos originarios crean obras de arte popular.

Empoderan a mujeres mazahuas con su trabajo, ya que son sustento familiar (Foto: Especial).

Dichas piezas son exhibidas en el Museo de Antropología e Historia hasta el 7 de noviembre de 2018, en la cual se puede apreciar la delicada y laboriosa técnica de los diseños bordados a dos agujas o “lomillo” y el de hilvanado o pepenado, mediante los tradicionales y coloridos trajes mazahuas, morrales y quexquémetls.

La muestra también contempla objetos de ornato como cuadros y maquetas, además de utilitarios, entre los que destacan lámparas y organizadores de escritorio, muestra de la diversidad de productos de arte-objeto que son el fruto de dos décadas del trabajo entre artesanos y diseñadores textiles.

Esta situación, además de redituarles en un ingreso para sus familias, ha permitido la preservación de las técnicas y diseños de bordados mazahuas, así como rescatar y documentar diseños que habían quedado en desuso.

Con este tipo de prácticas no sólo se busca preservar la cultura mazahua, sino también empoderar a estas mujeres que han transformado su talento en arte y su trabajo en el sustento familiar, con la seguridad de mostrar y vender su producto, conscientes del valor que tiene por esfuerzo, y lo que representa para nuestro estado: identidad.

Entre las piezas exhibidas se encuentra un muestrario con los diseños más utilizados por las artesanas bordadoras, en ellos se puede apreciar la técnica, pero también la cosmovisión indígena en la que los animales y las flores juegan un papel medular en el respeto hacia la naturaleza y la convivencia armónica entre los seres vivos que la habitan.

Hay también una pieza inspirada en un lienzo del siglo XIX creada por Lilia Reyes Martínez, perteneciente al acervo del Museo Textil de Oaxaca y en la cual aparecen diseños que desde hace varias décadas no se realizaban.

“Pues la verdad sí, sí cuesta muchísimo trabajo hacerlos. Por ejemplo yo, si ya estoy concentrada haciendo eso, sí me levanto a hacer otra cosa, pues no me acuerdo como va, tengo que volver soltar y volver a hacer, para que me quede bien. Porque bueno, yo soy de las personas que me gusta que vayan las cosas bien hechas”, cuenta Lilia Reyes Martínez, artesana bordadora.

Comentarios

comentarios