
Cinco policías muertos y seis más heridos es el saldo de un tiroteo que se registró en Dallas, Texas, durante una manifestación contra la violencia policial en el país, en el que dos francotiradores abrieron fuego.
El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, calificó el ataque como salvaje, calculado y despreciable, al tiempo que informó que e FBI y la Policía de Dallas investigan los detalles del tiroteo y sus motivaciones.
Obama criticó el fácil acceso que hay en su país a armas potentes y aseguró que se hará justicia.