¿Porqué están colapsando las colonias de abejas?

0
2386

honey_beesCon la identificación de siete virus distintos que afectan a las abejas y con el apoyo de los apicultores para tomar muestras en siete estados de la República, Querétaro, Distrito Federal, Estado de México, Morelos, Hidalgo, Yucatán y Campeche, investigadores liderados por la doctora Marisela Leal Hernández, adscrita al Laboratorio de Bacteriología del Centro Nacional para la Investigación Disciplinaria en Microbiología Animal (Cenid-Microbiología), realizan estudios sobre las afecciones que presentan las abejas en el país.

 

Con muestras de colmenas provenientes de los estados mencionados, el estudio del Cenid-Microbiología —que se espera entregue resultados finales a principios de 2016— intenta evidenciar el estatus sanitario en cuanto a la presencia de virus en las poblaciones de abejas en México.

 

Amenaza global

Según un comunicado de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa), en todo el mundo las poblaciones de abejas enfrentan un declive alarmante. El evento es conocido como síndrome del colapso de las colonias o “colapso de la colmena”.

 

En el estudio del European Union Reference Laboratory for Honeybee Health (EURL) se destaca que de 1985 a 2005 la población de las colmenas disminuyó en 16 por ciento en todo el continente europeo, donde además se habla de la posible extinción de diversas especies de abejorros.

 

Los efectos de este suceso en nuestro país, aunque no se presumen tan graves como el de otras regiones del mundo, ya se han visto reflejados en la producción apícola.

 

Acorde con un boletín de la Dirección General de Comunicación Social de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), una manera de medir este fenómeno en nuestro país ha sido precisamente mediante el declive de productos apícolas, que en años recientes han disminuido casi en 20 por ciento, mientras que en Europa ha descendido alrededor de 40 por ciento y en Estados Unidos hasta 30 por ciento.

 

La Sagarpa reporta que México es el quinto productor mundial de miel, después de China, Argentina, Estados Unidos y Turquía. En todo el mundo, la miel mexicana es considerada como de gran calidad, lo que convierte el síndrome del colapso de las colonias en un fenómeno urgente por estudiar y atender.

 

Pero además de la producción de miel, jalea y propóleo, el papel de las abejas como polinizadoras es vital para la flora silvestre, así como para la producción de productos agrícolas de consumo humano y ganadero en todo el orbe: frutos, vegetales y forraje.

 

En México, según datos de la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (Conabio), citados por Sagarpa, 80 por ciento de las especies de plantas que se usan para la producción agrícola o como insumo para la industria dependen de un polinizador como las abejas para su reproducción, lo que convierte el “colapso de la colmena” en un suceso con potencial verdaderamente catastrófico.

 

El principal sospechoso

 

En este contexto, en años recientes los científicos de todo el mundo, incluyendo México, ya trabajan en el problema, pero aún no existe consenso en cuanto a las causas exactas del fenómeno. Las investigaciones más extensas mencionan una combinación de factores como los virus, bacterias y parásitos, además del cambio climático y los pesticidas usados a gran escala en el sector agrícola.

 

“Las causas de este fenómeno pueden ser la suma de muchas afectaciones: virus, bacterias, hongos, parásitos, de los que no sabemos exactamente en qué porcentaje atacan a las abejas, existen estimaciones pero todavía no tenemos nada seguro. Lo que te puedo adelantar es que en todos los estados donde realizamos los muestreos aparecen los siete virus diferentes, y el principal factor predisponente es un ácaro conocido como Varroa destructor. Este ácaro cuando se alimenta es capaz de transmitir los virus que estamos estudiando y prácticamente no hay colmena que no lo tenga. Donde hay abejas hay Varroa”, explicó Leal Hernández.

 

La Varroa se alimenta de la hemolinfa, el equivalente a la sangre en las abejas, por lo que además de la transmisión de los virus genera afectaciones en el desarrollo de los individuos de una colmena, dando como resultado abejas débiles con alas malformadas que ni siquiera pueden levantar el vuelo.

 

“Lo que seguirá es la parte de estudio de la patogenia, el control de daños: el aislamiento. Algo importante es tener bajo control este ácaro, mantenerlo en el nivel de infestación más bajo que se pueda, porque en el caso de la apicultura no es tan fácil manejar fármacos para combatir estas situaciones, ya que pueden contaminar la miel y aunque no necesariamente significa que habrá riesgos para la salud, son barreras importantes para la exportación”, concluyó la investigadora.

Comentarios

comentarios