La historia del arbitraje profesional destaca el paso exitoso y trascendental de Gilberto Alcalá Pineda, tanto a nivel nacional como internacional.

Su historia deportiva se basó en 20 años dedicados al arbitraje, con un paso efímero en el llano, para saltar rápidamente al terreno profesional, iniciando en los circuitos de Tercera, Segunda, Primera División y Liga de Ascenso. En los últimos 15 años de su carrera, contó con gafete internacional de la FIFA.
Durante su carrera, vivió historias curiosas, pero destacó una en particular con José Saturnino Cardozo y su esposa Raquel de Cardozo:
-Estaba dirigiendo un partido del Toluca en la Bombonera y, de repente, tocan la puerta del vestidor bien fuerte. Le digo al cuarto oficial: “¿Por favor, puedes abrir la puerta?”.
-De pronto, sale una señora hermosa, me dice: «¿Puedo hablar con usted?». Le digo: «¿Quién es usted?»
-«Soy la esposa de José Cardozo». Yo le respondo: «Sí, pase usted…»
-«Necesito que, terminando el juego, me regale sus tarjetas» (dice la esposa de Cardozo).
-«Con mucho gusto, pero ¿para qué las quiere usted? ¿Es árbitro?» responde el ex silbante.
-Raquel dice: «No, las quiero para cuando esté peleando con aquel ca… le voy a sacar la tarjeta, pero no quiero que le diga que usted me las regaló».
-Al terminar el partido, vuelve a tocar a mi puerta, salgo y le entrego las tarjetas.
«Más adelante, pasó el tiempo y, de nueva cuenta, me tocó dirigir al Toluca, pero ahora me topó Cardozo, y lo primero que me dijo fue:»
«Hijo de no sé qué… ¡mi mujer me amonestó! Cuando estábamos discutiendo, me saca la roja y me dijo que tú le regalaste las tarjetas…»
Esa situación curiosa ambos personajes la continúan recordando cada vez que se encuentran.