El más pior

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El arriba firmante sabe que el presidente municipal de Toluca, Juan Rodolfo Sánchez Gómez, y varios de sus colaboradores se molestarán con la siguiente afirmación: Toluca vive el peor cierre de trienio en muchos años. Es más: el más pior.

Hasta donde me alcanza la memoria, los trabajadores del gobierno municipal no habían salido a protestar y a cerrar calles para reclamar que les pagaran su salario, aguinaldo, prima vacacional y otras prestaciones. Si alguien tiene a bien ilustrarme, aceptaré gustoso la corrección.

Mi memoria se remonta a la época de Laura Pavón Jaramillo y no recuerdo algo tan bochornoso para la administración municipal de la capital del estado de México. Sí, ha habido pasajes en la historia reciente que han sido motivo de sorna, pero que el gobierno municipal se quedara sin lana para pagar la nómina municipal es cosa aparte.

El actual gobierno municipal de Toluca puede culpar a la pandemia. O a quien quieran. Están en su derecho. Las razones son secundarias cuando se ha puesto en zozobra los ingresos de los empleados. En su conciencia —si aún tienen— quedarán sus acciones y omisiones. Porque lo cierto es que el ayuntamiento de Toluca, encabezado por Sánchez Gómez, se convirtió en aquello que prometió desterrar.

Ahora mismo, Toluca no tiene patrullas y el próximo trienio tal vez no tenga unidades para vigilar la ciudad. Los policías tendrán que hacer su trabajo a pie. Toluca es, según la Encuesta Nacional de Victimización y Percepción sobre Seguridad Pública publicada en septiembre de este año, la ciudad con mayor prevalencia de víctimas del delito.

También sufre de alumbrado público, pues se quedó en calidad de plan la asociación pública privada para renovar las luminarias. La “ciudad del bache” —como el propio alcalde saliente la bautizó— sigue siéndolo; fueron insuficientes los trabajos para cambiar la cacariza piel de la zona urbana del municipio de Toluca. Y ni hablar de las zonas industriales.

Y en materia económica, tampoco tenemos mucho que presumir. La capirucha mexiquense ocupó el lugar número 12 de 15 en el Índice de Competitividad Urbana del Instituto Mexicano para la Competitividad, que mide la capacidad de las ciudades para generar, atraer y retener talento e inversiones.

En suma, “éramos muchos y parió la abuela”. Los problemas económicos del gobierno municipal de Toluca no son fruto de la casualidad y tampoco se puede culpar por completo a la pandemia —es la excusa más pueril en estos días—. Como político, nada se le puede regatear a Juan Rodolfo Sánchez. Como administrador público, los resultados de la gestión del erario y de los recursos municipales ahí están para mostrar su labor y la de aquellos en quienes confió las distintas dependencias de ayuntamiento. No dudo que pese a todos los pesares, lo premien con otro cargo. Lo que hizo y dejó de hacer, ahí quedará en la memoria colectiva.

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