Científicos de la Facultad de Psicología de la Victoria’s Deakin University de Australia aseguran que las personas que van a conciertos son felices, o mejor dicho, viven una vida más feliz que otras personas.
De acuerdo con los resultados del estudio, las personas que asisten a eventos musicales con frecuencia son mucho más felices que los que no, además de que tienen mayores niveles de satisfacción.
Viven más contentos, no odian los lunes, ven los problemas a través de un vaso medio lleno y no medio vacío.
Estos resultados optimistas incluyen a los que asisten a una experiencia musical que va desde ir a un festival masivo, a un concierto de dos a tres horas, así como ir a un club nocturno o a un bar e incluso a un karaoke.