Científicos descubren la clave para buscar «apagar» interruptor de la obesidad

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Un equipo de investigadores ha descubierto la posible clave para vencer la obesidad a nivel celular, al identificar por primera vez un tipo de receptor complejo y poco entendido que, cuando se activa, apaga las ganas de comer. Es, según explica el profesor Jens Meiler, de Universidad de Vanderbilt, una especie de ‘santo grial’ que las compañías farmacéuticas llevan buscando desde hace tiempo con el objetivo de desarrollar un medicamento que imite esta función para combatir la obesidad a nivel celular. Pero hasta ahora, nadie sabía exactamente cómo era el receptor, por lo que era casi imposible diseñar la clave para activarlo.

(Foto: Archivo).

En concreto, los investigadores han logrado determinar la primera estructura cristalina de un receptor neuropéptido Y, han descifrado los miles de átomos de carbono, oxígeno, nitrógeno y otros átomos implicados en él y cómo se unen entre sí. “Este es un hito muy importante en el proceso de descubrimiento de medicamentos”, explica Meiler. “La gran contribución de este trabajo es hacer una lista de los átomos con todas las coordenadas específicas de dónde se encuentran ubicados en el espacio y dónde están vinculados entre sí”.

“Antes, era como tratar de diseñar una llave sin conocer la forma del ojo de la cerradura”, afirma.

Sus hallazgos se publican hoy en la revista “Nature“ y en el trabajo han participado también investigadores de la Academia de Ciencias de China en Shanghai y la Universidad de Leipzig en Alemania.

El siguiente paso en esta investigación de nivel molecular es la validación del objetivo: demostrar que el receptor realmente controla el hambre. Estudios anteriores revelaron que, cuando se bloquea el funcionamiento del receptor en ratones, se vuelven obesos.

Aunque este descubrimiento transformó el estudio de la obesidad hace más de 20 años, los mecanismos de la leptina siguen siendo un misterio. Secretada por las células grasas blancas, la leptina actúa en los cerebros de los humanos y muchos otros animales como una señal de saciedad para reducir el apetito y mantener el peso estable y los niveles de azúcar en la sangre.

Se sabe que intervenir en la regulación de la leptina o sus receptores produce apetito voraz y comer en exceso (hiperfagia), obesidad y diabetes tipo 2. Además, los suplementos de leptina generalmente son ineficaces para estos trastornos porque, por razones desconocidas, la mayoría de los individuos obesos son resistentes a la leptina, y las aplicaciones clínicas de la leptina siguen siendo limitadas a pesar de un estudio extenso.

“Si bien se sabe que los receptores de leptina se expresan en muchos tipos neuronales, una investigación no ha descubierto un grupo específico de neuronas que media los efectos primarios de la leptina o los mecanismos moleculares involucrados. Incluso si ese grupo específico de neuronas existe, también es controvertido. Sin identificar el objetivo real sobre el que trabaja la leptina, es difícil estudiar su ruta o incluso probar de manera efectiva cualquier hipótesis”, explica Dong Kong, autor principal del artículo.

“Nuestro estudio proporciona información importante sobre los principales problemas -cómo funciona la leptina y cómo se desarrolla la resistencia a la leptina- y hacer de la leptina una molécula más clínicamente utilizable para combatir la obesidad y la diabetes -apunta Kong-. “También esperamos que nuestra estrategia de investigación y herramientas genéticas inspiren a otros investigadores de áreas neurobiológicas y metabólicas”.

Con información de: abc.es/salud

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