Pasivo municipal

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Dicen los taurinos de esta comarca —y de las aledañas—: “corrida de expectación, corrida de decepción”.

Tal refrán de los malhadados taurinos ha venido a la memoria del arriba firmante —que se cuenta entre los desventurados en cuestión— por los problemas financieros por los que hoy atraviesa el gobierno municipal de la comuna toluqueña: era mucha la expectativa que había sobre un segundo periodo de gobierno del presidente municipal Juan Rodolfo Sánchez Gómez. Y la desilusión ha sido del mismo tamaño.

Me han preguntado qué sucedió con esta administración, después de los buenos recuerdos que dejó la primera. Lo ignoro por completo. Tampoco me atrevo a hacer  especulaciones sobre el tema.

Lo que sí sé es que culpar a las administraciones anteriores de los problemas actuales, cuando restan menos de seis meses para que termine la actual, suena a excusa. A endosarle la responsabilidad a alguien más, a otra esfera de gobierno.

Lo cierto es que la deuda pública de Toluca creció de forma exagerada en este trienio que está a punto de concluir. Un documento público titulado “Estado analítico de deuda y otros pasivos” —que el arriba firmante consultó en línea, desde la página web del ayuntamiento toluqueño— indicaba al cierre de marzo de 2019 un pasivo de 380 millones 52 mil 115.29 pesos. El mismo documento, con corte al mes de marzo de 2021, indica un pasivo de mil 169 millones 409 mil 148.33 pesos. Un aumento del pasivo municipal de 789 millones, en números redondos.

Si la aritmética no miente, la deuda municipal de Toluca creció 300 por ciento en este trienio. Así como ignoro qué cambio se operó en el alcalde toluqueño, desconozco también las razones por las cuales se elevó el pasivo del ayuntamiento de la capital del estado de México.

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La semana pasada en esta media plana se tocó el estado del Paseo Tollocan. Y el amable y perseverante lector Francisco Mandujano le escribió al arriba firmante. Por tato, quisiera dejar testimonio de que no soy el único que ve que la citada vialidad esta dada al catre:

“Hoy tuve que circular por el en otros tiempos emblemático Paseo Tollocan, cuando menos del entronque con la vía al aeropuerto y hasta Venustiano Carranza poniente. ¡En verdad es una pena su lamentable estado de conservación!” 

“Ojalá fuera solamente dicha vialidad. Por los cuatro puntos cardinales de acceso a la ciudad capital, se observa el mismo abandono. Cosa de observar al sur la vía Pino Suárez, aparte del caos y falta de respeto vial del transporte público, la calle se encuentra  destrozada siempre (particularmente en la intersección con avenida Las Torres y hasta Gómez Farías). La vialidades Adolfo López Mateos e Isidro Fabela se encuentran en similares condiciones”. 

“Y bajo el mismo esquema financiero de mantenimiento y conservación que el Paseo Tollocan, se encuentra la vialidad Las Torres, que se ha convertido en la ‘joya de la corona’, por cuanto a baches, deficiencias constructivas, falta de mantenimiento e imagen se refiere”.

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