Juan Carlos Rodríguez Lovera, egresado de la licenciatura en Farmacia de la FES Cuautitlán, desarrolló un emulgel que contiene aceite de árbol de té encapsulado en nanopartículas lipídicas para el tratamiento del acné, el cual lo hizo merecedor al “Premio a la Innovación Cosmética 2025”, durante el 29° Congreso Nacional de Química Cosmética “Cosmética inclusiva, ciencia y bienestar, en Puerto Vallarta, Jalisco.

Cada año, la Sociedad de Químicos Cosmetólogos de México (SQCM), A.C. (SQCM) otorga este premio para estimular la investigación en ciencia y tecnología cosmética en México.
El ahora estudiante de maestría, adscrito al Laboratorio de Investigación y Posgrado en Tecnología Farmacéutica, explicó que, por su naturaleza intrínseca, la industria cosmética siempre ha enfrentado cambios e innovaciones que dan pie a numerosas oportunidades para el desarrollo de productos más eficaces, seguros y naturales.
Por esa razón, y bajo la coordinación de los doctores David Quintanar Guerrero, María de la Luz Zambrano Zaragoza, Luis Eduardo Serrano Mora, Paul Olalde Velasco y Lysett Corona Gómez, elaboró una emulsión capaz de tratar el acné, una de las afecciones cutáneas con alto índice de frecuencia en todo el mundo.
Un nuevo producto para el acné
De acuerdo con el licenciado Juan Carlos Rodríguez, los enfoques terapéuticos tradicionales comprenden medicamentos tópicos y orales, entre los que destacan los antibióticos (clindamicina, eritromicina), el peróxido de benzoilo, los retinoides y los queratolíticos. Para casos más severos se recurre a tetraciclinas e isotretinoína, pero estas opciones presentan algunas desventajas y riesgos, como la resistencia bacteriana, efectos secundarios significativos, irritación cutánea, costos elevados y poca accesibilidad.
Por el contrario, el emulgel que propone el universitario tiene varios beneficios respecto a lo existente en el mercado, pues el uso del aceite del árbol de té es un producto natural que se obtiene a partir de una destilación a vapor de agua de las hojas frescas y la corteza de esta especie, originaria de Australia.
Otro de los factores que aporta preeminencia a esta formulación es la implementación de la nanotecnología, la cual ha transformado la administración de los fármacos, abriendo nuevas fronteras en la capacidad de tratar y diagnosticar enfermedades.
En este sentido, la encapsulación en nanopartículas poliméricas tiene ventajas porque favorece la protección del compuesto, la liberación controlada y sostenida, además de que mejora su biodisponibilidad y es capaz de reducir tanto la irritación, como la toxicidad.
Al respecto, el galardonado expresó “la nanotecnología contribuye a potenciar el efecto de las sustancia activas de acción antimicrobiana y antiinflamatoria, dado que la concentración necesaria para inhibir el crecimiento bacteriano se reduce”.
El resultado de la innovación
La preparación del emulgel se realizó mediante un método de alto cizallamiento, el cual permitió la formulación de las nanopartículas. Para lograrlo, fue necesario preparar la fase lipídica y acuosa. Posteriormente, elaborar la crema base que, a diferencia de otras pomadas, no tapa los poros y es más versátil.
La aplicación de este gel debe hacerse directamente sobre la piel y dejarlo actuar durante toda la noche, para enjuagarlo por la mañana. Su uso se recomienda por seis semanas para personas que sufren de acné vulgar, durante este período el usuario podrá observar resultados favorables, dependiendo del grado de la enfermedad.
“Usualmente los tratamientos suelen ser largos y costosos, incluso en ocasiones hay que recurrir a terapias con láser para combatir las lesiones. Sin embargo, nuestro emulgel ha demostrado ser una alternativa viable, económica, accesible y sin efectos adversos para la cura de este padecimiento”, afirmó el universitario.
Por ahora, el universitario se encuentra motivado para continuar con futuras aplicaciones para la formulación de nanopartículas lipídicas con aceite de árbol de té. Por otra parte, manifestó sentirse satisfecho con los resultados, pues este reconocimiento le dio la oportunidad de representar al laboratorio de la FES Cuautitlán, en un foro que reúne a especialistas del área y eso lo llena de orgullo.
“Sé que este es el inicio de algo más grande e importante en mi vida, con esto me gustaría motivar a más personas para realizar investigación, para mí es un camino de constante asombro en el que nunca terminas de aprender, tienes la posibilidad de plantear ideas y generar un impacto favorable en la sociedad”, concluyó.