La retórica del presidente Barack Obama para presionar al Congreso a que apruebe su paquete de estímulo económico subió hoy de tono cuando el mandatario calificó de irresponsable el estancamiento del debate sobre la iniciativa.
Esta vez Obama usó las más recientes cifras sobre el desempleo como punta de lanza de su exhorto, denotando su impaciencia ante la traba que el paquete enfrenta en el Senado debido el costo de la iniciativa, más de 900 mil millones de dólares.
El Departamento del Trabajo informó que la economía de Estados Unidos perdió 598 mil empleos durante enero pasado, disparando la tasa de desempleo a 7.6%, la más alta en 17 años.
De igual forma reveló que desde que la actual recesión se inició en diciembre de 2007, el país ha perdido 3.6 millones de empleos. «Esos son 3.6 millones de estadounidenses que despiertan cada mañana preguntándose cómo van a poder pagar sus cuentas, permanecer en sus casas y proveer para sus familias. Esos son 3.6 millones de estadounidenses que necesitan nuestra ayuda», dijo Obama.